04-dic-2008

Volvio Juanita y llego el doble

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Ya llego diciembre, el consumismo dice quítate y muchos piensan en cómo gastar los chelitos extras que le caerán en el bolsillo. Mientras se imaginan el look que se darán el 24 y 31 de diciembre y cuáles platos rebosarán su estomago, planifican *la operación angelito*.
Otros hacen una lista de los *arreglos* que le quieren hacer a la casa, el *carraso* que se van a comprar y los lujosos *obsequios* que le harán a sus hijos, primos, sobrinos y los retoños de los amigos.
A los que están haciendo esos planes yo espero que sean *Donald Trump*, apellido *Vicinni*, *Jaz Z* o el que creó Microsoft, porque la situación económica que nos espera en 2009 no será fácil. Incluso nuestro presidente (*que vive contradiciéndose* a cada rato) por fin aceptó que la crisis de los yankees nos puede afectar. *Ya lo sabíamos*.
Borremos de la mente el angelito, el regalito y todo aquello que termine en *ito* y que nos cueste mucho. Guardemos lo que nos sobra en el banco y no gastemos de más, no sabemos lo que va a pasar. Ah y a los que no les gusta mucho la papa aprendan a comerla. Leí en un artículo (el link al final) que es el alimento perfecto en momentos de crisis.

20-nov-2008

Gracias por enseñarme!

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Odio la hipocresía y por qué, fácil, amo la sinceridad. Prefiero la verdad, por más dura que sea, que una mentira bien elaborada y hasta cubierta en papel de regalo. La realidad permite mantener los pies en la tierra y tomar decisiones basadas en certeza, no en fantasía. Hoy me di cuenta que una de las determinaciones que tomé fue correcta y no me arrepiento.

Hoy entendí que la bondad no esta en un sólo lugar sino en muchos. Comprendí que nadie es 100 por ciento bueno ni 100 por ciento malo. Tanto los seres humanos, el mundo y las situaciones no son blancas o negras, son grises. El cristal con que se mira, aunque trillado, es la clave.

Supé lo horrible que es juzgar sin conocer, creer sin saber y hablar por que sí. Comprendí que Dios no necesariamente esta a los pies de un santísimo, en una asamblea, en la hostia, el vino o aquellas personas que lo siguen. El Padre no esta en la falsa moral de que aquellos que predican amor y cuando voltean la cara expresan rechazo. Dios tampoco esta en los que creen conocerte y pretenden que cambies tu manera de ser para seguirlo, es todo lo contrario.

En estos dos años, los más aleccionadores hasta ahora, aprendí que él esta en el corazón, en el medio ambiente, en los momentos de felicidad, de tristeza o tribulación. Entendí que él esta presente en las decisiones más importante y que, aunque me equivoque, esta a mi lado.

En esta nota, que tiene como OBJETIVO SIMPLE DESAHOGO, quiero darle las gracias a él por darme la lección más grande hasta ahora: Estar en sus caminos no es vivir metido todo un fin de semana en una iglesia o en una congregación, es VIVIR con amor, SIN JUZGAR y RESPETANDO al prójimo, tenga o no aspectos comunes conmigo.

P.D: Carlos Gabriel Díaz Soto ahora me doy cuenta que tu tenías razón.

14-nov-2008

Cambios....

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Es cierto que diciembre no ha llegado, pero este año ha sido de muchos cambios. Durante este 2008 aprendí demasiado, me caí demasiado y tropece con la misma piedra más de una vez. En el año del 8 se abrieron puertas con la misma facilidad con que se cerraron, las sonrisas fueron más sinceras y divertidas y las lagrimas recorrieron las mejillas cuando fueron necesarias.

Los verdaderos amigos dieron la mano y los que no, voltearon la cara mientras se alejaban en medio de un adiós. Durante casi 11 meses el corazón aprendió a no sufrir más de lo necesario, a no cansarse más de lo debido y a buscar la felicidad en lo simple: un te quiero, una mirada tierna, la inocencia de un niño, el aroma de la lluvia, los momentos en familia y la belleza de la naturaleza.

Durante este periodo, la ambición se dio cuenta que la paciencia es de sabios y que todo llega en su justo momento; claro, trabajando duro. La serenidad no tiene que ver con la mediocridad o el quedarse sentados pidiendole a Dios que lo bueno suceda. Hay que ponerse los tennis y salir a buscarlo.
Luego de tantas vueltas, el alma reflexionó que la verdadera felicidad no esta en cambiar porque los demás así lo quieran, sino porque ella misma lo desea. Entendió que estar feliz no es sinónimo de salir cada fin de semana e interiorizó que la soledad no es mala, a veces se necesita una fracción en el segundero para conversar con el otro yo.
Muchas lecciones, demasiadas experiencias y otras tantas por pasar.