Ya llego diciembre, el consumismo dice quítate y muchos piensan en cómo gastar los chelitos extras que le caerán en el bolsillo. Mientras se imaginan el look que se darán el 24 y 31 de diciembre y cuáles platos rebosarán su estomago, planifican *la operación angelito*.
Otros hacen una lista de los *arreglos* que le quieren hacer a la casa, el *carraso* que se van a comprar y los lujosos *obsequios* que le harán a sus hijos, primos, sobrinos y los retoños de los amigos.
A los que están haciendo esos planes yo espero que sean *Donald Trump*, apellido *Vicinni*, *Jaz Z* o el que creó Microsoft, porque la situación económica que nos espera en 2009 no será fácil. Incluso nuestro presidente (*que vive contradiciéndose* a cada rato) por fin aceptó que la crisis de los yankees nos puede afectar. *Ya lo sabíamos*.
Borremos de la mente el angelito, el regalito y todo aquello que termine en *ito* y que nos cueste mucho. Guardemos lo que nos sobra en el banco y no gastemos de más, no sabemos lo que va a pasar. Ah y a los que no les gusta mucho la papa aprendan a comerla. Leí en un artículo (el link al final) que es el alimento perfecto en momentos de crisis.
